gestión Forestal Sostenible
En Los Últimos Años, La Industria Maderera Se Ha Visto Con Cierta Negatividad Por La Sociedad Debido A Su Relación Con La Tala De Árboles. Sin Embargo, En Todos Los Países Del Mundo Con Masas Forestales Importantes, Está Industria Desempeña Un Papel Fundamental Para Su Conservación.
La realidad que vivimos es una realidad compleja, una realidad que nos exige un cambio hacia el desarrollo sostenible. El cambio climático está marcando los pasos que estamos dando hacia el futuro, porque la realidad es que a lo que ya está hecho solo le podemos hacer frente. En el campo vemos como cada año los incendios forestales arrasan miles de hectáreas, como las plagas de insectos enferman bosques enteros hasta su muerte, y para combatirlo nos armamos con la gestión forestal sostenible.
La gestión forestal sostenible es el modelo que nos permite encontrar el equilibrio entre la necesidad de cuidados medioambientales y la economía, entre la demanda del mercado y la del monte de ser tratado. En España encontramos masas de árboles cuya espesura es tan excesiva que dificulta que la vegetación prospere. Esto no sólo es un problema para su crecimiento, sino que está propiciando la aparición de plagas e incendios. Con este modelo encontramos la forma de conseguir hacer de estos trabajos necesarios de mantenimiento una actividad rentable económicamente. Frenar los procesos de deforestación favoreciendo la economía.
Esta gestión comienza con los planes de ordenación que la Administración Pública elabora para establecer las necesidades del monte, sus prioridades y su forma de actuación. Así, cada año se sacan planes de aprovechamientos forestales en los que se establecen las obras que según su necesidad medioambiental corresponden a los montes ese año. Estas obras se sacan a subasta pública y las empresas licitan por ellas.
Tradicionalmente, el tratamiento de los montes ha sido una actividad deficitaria que sólo ha concurrido en gastos para el sector público.
Hoy en día, se ha desarrollado una industria a su alrededor que ha posibilitado la gestión sostenible de los montes. Los aprovechamientos forestales han conseguido hacer de estos tratamientos necesarios para el medioambiente una materia prima (madera) para así dejar de gastar recursos públicos en generar residuos. Antiguamente la madera resultante de los tratamientos no tenía salida y era un problema, ahora se obtiene un producto que hace los trabajos rentables económicamente. Además, a nivel local es una actividad generadora de riqueza para los pueblos generando puestos de trabajo en el entorno rural y un ingreso económico para los ayuntamientos.




Son muchos los estudios que han investigado sobre las mejoras y la necesidad de los aprovechamientos forestales. Algunos de sus principales beneficios son:
- Mejora el estado vegetativo y el vigor de la masa en pie, disminuyendo la susceptibilidad a los ataques bióticos (enfermedades y plagas)
- Aumenta la resistencia de las masa ante daños abióticos como grandes nevadas y vendavales.
- Disminuye la susceptibilidad de la repoblación a los incendios, al concretar el combustible en ejemplares de mayor tamaño y al reducir la continuidad vertical de copas.
- Acelera la consecución de la fase de diversificación del sotobosque dentro de la dinámica del rodal.
- Mejorar la calidad de los productos maderables obtenidos de las cortas, tanto de las intermedias como fundamentalmente de las finales
- Obtener beneficios económicos intermedios, acelerando así la recuperación parcial de la inversión para el establecimiento de la masa.